domingo, 23 de octubre de 2011

Aquella rosa muerta.

Quiero vivir deprisa para morir con calma, soñar un mundo de ilusiones que se alcanza ,hablar bajito para gritar mas fuerte. Que existe un mundo de colores diferente.
Reír con fuerza para calmar los llantos, tocar la luna simplemente con un salto.
Y otro día igual, sonriendo por los pequeños detalles que hacen que cada día sea más grande, más perfecto, tumbarme y poder sentir, que el tiempo se ha detenido, que nada malo volverá a suceder… sé que no es verdad, pero me gusta jugar a imaginarme que todo esta bien por una vez, me encanta esa pequeña sonrisa que se me escapa cada vez que mi mente vuela en busca de esos sueños que están tan cerca de mí, por que es lo que me hace felíz. Tengo claro que la perfección no está a mi alcanze.. pero sonrío por que me gusta el mundo tal y como esta con todos esos problemas que me hacen comprender que si quieres algo tienes que aprender a luchar y que te podrán mil zancadas a cada paso que des, pero todo merece la pena por tan solo sentir por un segundo que has llegado a la meta
Cuando era pequeña, siempre me decían que la felicidad era la clave de la vida. Cuando iba al colegio me preguntaron que qué quería ser de mayor, yo escribí que quería ser feliz. Me dijeron que no había entendido la pregunta. Y yo les contesté que ellos no habían entendido lo que era la vida.


Y muchas veces quiero volar, salir corriendo, pero solo en unos segundos llegar, llegar a donde casi todos queremos, y sin preocupaciones ni sufrimiento. Llegar en un segundo a esa cima a la que tanto me costará llegar.

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