domingo, 22 de julio de 2012

Que yo también la veo.

Que cuando ella cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo.

Que no sólo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada,
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna.
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.
Que la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana

martes, 3 de julio de 2012

Reflejos.

¿Crees en el destino? Yo sí, porque pensaba que no volvería a verte y, de repente , un día, allí estabas.
Todo volvió: cómo sonaba, cómo se movía, y más que ninguna otra cosa, cómo pensabas.